Soñar con… Pirámide y sabio

El sueño comienza en un laberinto poco iluminado, las paredes parecen de un templo antiguo. Llevaba una antorcha en la mano derecha y en la izquierda dos canicas negras. Al llegar al final del laberinto encontré un botón camuflado para abrir una puerta secreta.

Entrando en la nueva pequeña habitación encontré unas pequeñas escaleras que me llevaron a una pequeña cámara real, como en las pirámides, o eso es lo que me hizo sentir el sueño. Dentro había un hombre mayor con barba larga y pelo blanco leyendo un libro grande y sin hacerme mucho caso, mostraba mucha tranquilidad y sabiduría.

De repente, me dijo: «¿para qué has venido?». Seguro de mí mismo le dije: «para saber la verdad de la vida». Entonces el abuelo sacó de un cajón una bola de cristal, la soltó en el aire (se quedó flotando) y se transformó en prisma de vidrio. Una luz blanca y fuerte entró de repente desde el techo, que resultó ser la punta de una pirámide. La descomposición de la luz en los colores del espectro (arco iris) me electrocutaron llevándome a otra dimensión… Flotaba sin parar, notaba cosas que no se pueden explicar con palabras, mientras entendía dentro del sueño que estaba viendo cómo se creó el Universo. Había muchos ojos flotando y mirando a un lado y a otro.

Justo cuando estaba a punto de descubrir el secreto de la vida, me sentí caer por un tobogán sin fin gritando.

Este sueño está directamente relacionado con el aspecto más espiritual posible de uno mismo. Todos los elementos apuntan a esta dirección. En primer lugar, el laberinto que atraviesas representa la inquietud por el saber y cierta angustia por la falta de respuesta. Que este te lleve a una pirámide simboliza la necesidad de avanzar. La forma piramidal de tus símbolos así lo indican, siendo la punta de la misma la cúspide del conocimiento.

piramide-ojos

Que antes de adentrarte en esta pirámide te encuentres con objetos en ambas manos también tiene su porqué. La mano derecha representa el hecho de dar y servir, mientras que la izquierda el de recibir. Llevar una antorcha (fuego, espiritualidad, purificación) en la primera simboliza tu predisposición a compartir tu propia sabiduría; por su parte, las canicas pueden representar tu niñez, época en la cual casi todo lo desconocemos. Que sean negras enfatiza ese desconocimiento y que portes dos, tu receptividad para cambiar lo no conocido por el saber.

Como bien te indican tus sentimientos, el hombre mayor, junto con el libro que lee y tu respuesta a su pregunta, simbolizan la sabiduría. Tu sueño me dice que persigues el conocimiento, sobre todo el espiritual. Por ello viajas a otra dimensión, a tu yo más profundo y te rodean infinidad de ojos, pues estos representan las ventanas al alma, la conciencia y el conocimiento. Que miren de un lado a otro refleja ese deseo por alcanzar la verdad, por estar atento a ella.

A pesar de todo, tras este sueño tan intenso, despiertas sin haber hallado la respuesta, o eso crees. Sin embargo, lo que buscas está en tu interior, te lo dice el sabio, te lo dice el sueño y te lo dicen esos ojos. No hay una respuesta clara y directa acerca de la verdad de la vida, pero sí puedes hallarla. La verdad, tu verdad, es esa dualidad que se representaba al comienzo de tu sueño por medio de las manos. Ese dar y recibir resulta clave para que encuentres la paz que buscas y que, al mismo tiempo, guardas en tu interior.

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