Soñar con… Isla

Continuación del sueño Soñar con puente:

Descansábamos hablando con unos amigos, y de pronto, el puente se desprendió dejándonos a la deriva en mar abierto. Naufragamos en una isla desconocida que, causalmente, se encontraba justo en frente de nuestro país (aunque nadie la hubiera visto nunca)

Recuerdo que había un camión que transportaba comida. Mi amigo intentó en varias ocasiones acceder a él, pero no lo logró, y acabó llevándoselo el mar. Entonces fui consciente de que estábamos perdidos en una isla y sin comida, así que dirigí al grupo a una guarida alejada de la orilla.

Lo primero que vi era la sala principal con un montón de puertas de metal cerradas y unas cajas de atún enormes. Cogí dos y los demás me imitaron. Subimos por unas escaleras que nos conducían a una sala que daba acceso a otros tres lugares: el primero, a la derecha, era un camino de escaleras hasta la planta baja; al fondo, otra habitación sin salida y con un botiquín; y la última, también sin salida, una habitación con un walkie-talkie.

Lo cogí y oí hablar a alguien en otro idioma que yo entendía perfectamente. Se suponía que él estaba hablando con su amigo y le preguntaba dónde estaba. De pronto, dijo: «ten mucho cuidado con el monstruo».

Salí disparada de la habitación. Mandé que cogiesen el botiquín y los reuní en la sala principal. De pronto, una chica que no sé si era yo o mi amiga, se marcha de allí y el sueño se centra en ella en lugar de en mí. Baja corriendo las escaleras hasta llegar a la playa y, entonces, se clava un cuchillo.

De repente, el sueño vuelve a centrarse en mis otros amigos y en mí, aunque yo ya ni me distingo. Nos dirigimos al pequeño balcón que tenía la sala y embadurnamos nuestro cuerpo con sangre para que aquel monstruo parecido a un dinosaurio pequeño no nos viera.

Después de que el monstruo desapareciera sin vernos, saltamos desde el balcón hasta la orilla, y allí nos encontramos a nuestra amiga “muerta”. Aunque, de pronto, se reincorporó al grupo dándonos un buen susto y diciéndonos: «¿qué creíais, que me iba a matar así porque sí?».

Entonces me desperté.

 Este sueño es el producto de esa carrera de la que hablábamos, esa necesidad de alcanzar el objetivo marcado lo antes posible te lleva a ir a la deriva, cuando el puente se descuelga y os lleva por el mar. Ya no sois tres, sino un grupo.

Ese mar representa tus emociones. Intenta recordar si está en calma o embravecido, pues esto te ayudará a saber si estás enfrentándote también con tus sentimientos.

isla

Naufragar en una isla desconocida implica que has perdido tu rumbo, parece ser que esa competición y ese puente te ha llevado a un lugar peligroso, pues está en riesgo tu vida. Recuerda que en realidad no corres peligro tú, sino tu lado emocional o espiritual. Tal vez tu sueño te esté indicando que, si luchas contra tu subconsciente y permites que gane tu consciencia, irás a la deriva, viajarás sin rumbo, te perderás en tus sentimientos.

Una vez en la isla, hay un camión con comida, pero lo perdéis, dejáis que se lo lleve el mar. La comida representa el alimento de tus proyectos, lo que te permite crecer como persona, lo que te da fuerzas; sin embargo, tus emociones se hacen con el control de tu alimento. Esto quiere decir que dejarte llevar por ellas te hará perder tu sustento, que debes controlarlas para que puedas seguir alimentando tu espiritualidad.

Pero no te agobies, tu actitud frente a la situación es muy favorable. Eres tú quien toma las riendas y decide investigar qué hay en la isla, buscas soluciones. Y las encuentras. Das con una cueva, un refugio, donde además hay comida. Lo que sucede con esta parte es que la comida enlatada simboliza aquellas ideas que has guardado dentro de ti y que aún no has usado. Es decir, en tu interior está el alimento para avanzar, pero lo tienes guardado, tal vez tu subconsciente te indica que estás esperando el momento de abrirlo. Esto quiere decir que, cuando lo necesites, donde tienes que buscar es en ti misma.

Subís a otra sala, esto representa la dirección que tomas, tanto en el sueño como en tu vida. Allí hay tres caminos más: uno de vuelta, que no tomas —es decir, que solo miras hacia delante, no te centras en lo que hay atrás—; uno de salvación y otro de auxilio. Si te fijas, tiene mucho sentido. En estas habitaciones quedan representadas tus decisiones. Entras en la de salvación, la observas y vas a la otra, donde encuentras la forma de pedir ayuda. Sin embargo, te encuentras con que no solo no puedes solicitarla, sino que además te enteras de que existe mayor peligro que el de no disponer de comida: hay un monstruo.

Aquí tomas una decisión muy acertada. Coges el botiquín y reúnes al grupo; eres la líder. Esto es muy bueno, quiere decir que aunque pierdas el control de tu vida, lo retomarás con decisión y energía, y que serás capaz de coordinar los diferentes aspectos de ti misma (el grupo).

Entonces entra en juego un aspecto curioso de los sueños, sientes cómo se intercambian los narradores. No te preocupes, es más común de lo que crees. Sin embargo, el hecho de que seas otra persona (no sabes muy bien si eres esa chica que se va o no) indica un aspecto de ti misma que debes cambiar. Piensa en lo que hace; se marcha, se aventura ella sola, y acaba herida, incluso supuestamente muerta. Esto quiere decir que debes rechazar tu parte solitaria, tu sueño te está diciendo que trabajar en equipo te salvará de salir herida de ciertas experiencias de la vida.

Volviendo al grupo, parece que ya no reconoces quién eres porque en cierto modo no has tomado la decisión de ser o la chica que actúa en solitario o la que lo hace en colaboración. Esto te lleva a eliminar al narrador en primera persona porque en cierto modo te has aislado de ello.

Llega el momento de cubriros de sangre. Ésta representa la energía vital y con ello estás indicando que sacrificarás tus fuerzas para evitar ser destruida. Parece ser que el camuflaje te salvará del monstruo, pero, ¿quién es ese monstruo? Dices que era como un dinosaurio pequeño, aunque más alto que vosotros. Un dinosaurio puede representar tus miedos más antiguos. Tal vez saldrán a la luz viejos temores que te buscarán y que la única forma de que no te encuentren será cubriéndote de tu propia energía, probablemente, de tu fuerza de voluntad.

Lo que me parece curioso es la forma en la que salís de aquella cueva. Lo hacéis por el balcón, lo que implica riesgo de hacerse daño en la caída. ¿Por qué no por donde habéis entrado? No sé si esta parte la he comprendido bien. Una de dos: o el monstruo estaba en la casa y eso os ha obligado a salir por el balcón, o creéis que es el modo más rápido de salir de la cueva.

Por último, esa chica que se había ido se une a vosotros de nuevo. No estaba muerta. Esto quiere decir que, aunque sientas el impulso de tomar el camino por tu cuenta, volverás a ti misma porque te darás cuenta de que sola no puedes salir de aquella isla.

La intención de tu sueño lo has ido leyendo a lo largo de las dos publicaciones, pero la conclusión a la que puede llegarse es que tomarás decisiones en la vida que te llevarán a momentos arriesgados de los que sacarás valiosas lecciones.

Debes apartarte de la discordia con ciertos aspectos de ti misma y tomar las riendas de tu vida, en cuanto te pierdas un poco, pronto encontrarás la actitud correcta para retomar tu camino. Incluso aun con la amenaza de que viejos miedos te encuentren, serás capaz de burlarlos gracias a tu fuerza de voluntad.

El sueño acaba cuando todos los aspectos de ti misma se reúnen de nuevo. Esto es importante porque parece ser que aquella isla te ha servido para reencontrarte contigo misma. Ten en cuenta que, a veces, perdernos no supone algo exclusivamente negativo, a veces, las malas decisiones también nos llevan a caminos adecuados, lo fundamental es la actitud frente a las consecuencias. Así, estas decisiones se tornarán clave para tu desarrollo, sobre todo si acabas hallándote a ti misma cuando crees que todo está perdido.

Enlaces de interés:

Deja una respuesta