Soñar con… Demonios

Soñé que una mañana, como a las 6 am, mi papá se levantó a decir cosas raras como si estuviera sonámbulo. Yo le decía: «papá, duérmase, descanse», pero no me hacía caso. Actuaba como si estuviera despierto, se puso a arreglar la casa, a doblar las cosas, se volvió el amo de casa, cuando en la vida real él no se comporta así.

Luego mi mamá se levantó, también tenía conductas raras. Me dijo algo, no recuerdo qué, y se acostó otra vez en la cama toda relajada, cuando en la vida real ella sufre de estrés, por el trabajo. Cuando yo me levanté y miré al espejo, vi que el iris era de un tono gris, casi como el de los muertos, cuando en la vida real mis ojos son cafés claros y tenía el área de los pómulos colorada como si me hubiera quemado.

Como se me hizo raro, oré un padrenuestro en voz alta y se me dificultaba pronunciar la letra r, entonces llamé a una angeóloga, fue a mi casa y le conté todo, de hecho ella vió como estaban mis ojos y el comportamiento raro de mis papás y me dijo que orara mucho e invocara a San Miguel arcángel, porque esos eran demonios que se me estaban manifestando. Me dijo que eso me iba a seguir ocurriendo, que podían ser cosas peores, incluso que yo podía llegar a estar poseída, también me dijo que cuando eso pasará yo recordará y me repitiera a mí misma mis cualidades que as le molestan al diablo.

Después de eso, todo volvió a la normalidad por un breve momento, porque ya cuando ella se iba a ir, mi papá le dijo que se llevara dos de nuestras velas, cuando él no es así.

Al día siguiente, comenzó a temblar muy fuerte, yo alcé a mi perro y me hice debajo del marco de la puerta y oré nuevamente. El temblor pasó.

Y otra vez vuelven mis papás con sus conductas raras. Mi papá fritó un patacón, me lo dio como si fuera un plato y me preguntó: «¿no se va a comer el arroz?», a lo que yo respondí: «pero es que ahí no hay nada…. Además, eso es un patacón». A los dos minutos decía que el patacón era una galleta y le dije: «bueno, no voy a seguir discutiendo con usted», y otra vez cambió el color de mis ojos. Oré mentalmente y en voz alta, y luego me vi guerreando con ese demonio. No sé quién ganó, porque me desperté.

hombre-mujerTodo tu sueño apunta a una misma dirección: una lucha interna contigo misma. El número 6, que aparezcan tus padres, su conducta y que interactúes con ellos sugiere una necesidad de equilibrar tanto aspectos masculinos como femeninos.

Todas las personas, hombres o mujeres, tenemos cualidades de ambos sexos, y es fundamental mantenerlas en consonancia, aunque lo normal es que unas estén más desarrolladas que otras.

Parece que en tu sueño tus padres se intercambian los papeles, quizás tú misma les hayas dado la vuelta a los tuyos y eso te está creando enfrentamientos internos. Es más, si te fijas, es tu padre (tus cualidades masculinas) quien está activo cuando generalmente no es así; por el contrario, tu madre (cualidades femeninas) se encuentra relajada, es decir, pasiva.

En cuanto a tu aspecto al mirarte al espejo, tal vez el reflejo te esté mostrando que algo está muriendo en ti. Estás favoreciendo más esa parte masculina de ti y dando de lado la femenina, es decir, la estás dejando “morir”.

En cuanto a los demonios, a la mujer que te visita y al resto de sucesos apuntan a esta lucha interna que te menciono. Ella te sugiere que reces a San Miguel Arcángel, y sinceramente, me parece muy acertado, pues él se encarga de alejar el mal de nuestra vida. Que tu padre le ofrezca dos velas es significativo: el dos representa la doble fuerza o doble debilidad, y las velas, la iluminación espiritual. Creo que será bueno para ti tomar el camino que ella te indicó, parece ser que te hará mucho más fuerte. Sin embargo, si tomas el camino “del mal”, es decir, te dejas llevar por tus cualidades negativas, esto te hará doblemente débil.

ojos-grises-muneca

Por otro lado, si te fijas, cada vez que peleas con tu padre, tu aspecto de espíritu vuelve. Esto me indica que tu padre puede estar representándose a sí mismo, además de a tus cualidades masculinas. Y esto te lo argumento en el siguiente párrafo.

Cuando te ofrece el patacón, él te lo ofrece como plato y te dice que encima hay arroz, pero no es cierto. Después te dice que eso es una galleta. Teniendo en cuenta que tu padre pueda ser él mismo en el sueño, tal vez la “guerra” esté con él. Quizás últimamente te opones a sus palabras: él te dice que ahí hay arroz y ves que no es cierto. Pero, ¿y si sí que lo hay y eres tú quien no lo ve?

Es decir, en el sueño tú crees que eso es un patacón porque lo ves con tus propios ojos (¿o son los grises, es decir, los del engaño, los que no son tuyos, los que están permitiendo que algo en tu interior muera?). Esto mismo ocurre con las posturas en las discusiones, creemos que llevamos la razón y por eso las defendemos cueste lo que cueste; pero, ¿y si en realidad eres tú quien se niega a creer que lo que dice tu padre sea cierto?

Entonces aparece el temblor, que anuncia la llegada de ese mal, y tras él, la discusión que activa el enfado y que, por tanto, “llama” al demonio. Éste suele representar el engaño en los sueños, lo cual tiene mucho sentido con lo que te he comentado justo antes: ¿quién está engañando, tu padre o tú a ti misma?

Creo que debes aceptar el consejo que tu subconsciente te ha dado: ayudarte del arcángel te hará sentir mejor. Pero además, te aconsejaría que te sentaras a reflexionar: ¿por qué peleas? ¿Hay algún problema de confianza con tu padre, sientes que te lleva la contraria en todo? ¿Algo está cambiando en ti y te da miedo?

Fíjate en si ese intercambio de papeles es bueno, porque quizás lo sea, pero tú misma no lo consideres acertado. Lo mejor que puedes hacer es sincerarte y llegar a una tregua contigo misma. Si es la rabia lo que se está apoderando de ti, sí, ponle remedio; pero si lo que te está sucediendo es que estás cambiando tu forma de ser por algo natural y bueno, simplemente, no te temas, conócete y quiérete. Porque, ya sabes, nada debilita tanto el demonio como al amor.

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