Soñar con… Comida

El sueño comienza conmigo cocinando chuletas, nuggets de pollo y huevo fritos cuando entraron un montón de gatos de muchos colores: dos negros, algunos rubios y otro atigrado. Me robaron las chuletas y empecé a golpearlos hasta que soltaron la carne. Los echaba de la cocina, pero volvían a entrar, hasta que vino mi suegra enfadada preguntándome por qué tardaba tanto, que estaban esperándome. «Haz muslos de pollo al horno y limpia esta cocina, que siempre está sucia», dijo. En el sueño la cocina lo estaba.

Me enfadé y le dije que lo hiciera ella, discutimos. Volví a la cocina y allí había unas cuantas personas, una de ellas, una niña, estaba intentando hacer andar a mi hija. Se la quité porque casi se hace daño y porque tenía que salir de viaje, aunque no tenía maletas.

Estuve hablando con mi familia sobre ir a vivir a Brasil, y de repente, estábamos allí. Vi a un muchacho de unos dieciséis o diecisiete años pegando tiros a un montón de niños en la calle. Un crío de diez años me apuntó y yo le dije que no podía dispararme porque era extranjera. «Ya lo sé, no te voy a disparar», respondió. Y se metió en un bloque de pisos.

Yo me fui con mi pequeña y vi que salieron del bloque. Pensé en que si nos veían intentarían matarnos, así que eché a correr y ellos detrás de mí. Entré en una tienda y me dijeron que vigilara el pollo para que no se quemara. Salí y volví a entrar y allí había una mujer rubia que me dijo: «mira que te pareces a la dueña». Yo le respondí que era mi madre y le pedí que vigilara el pollo por si se quemaba. «Ya estará quemado», dedujo. Lo miré y vi que estaba completamente congelado dentro del horno.

Fui a la parte de atrás de la tienda con mi hija y entraron unos críos. Tuve mucho miedo, así que empecé a buscar un escondite. Fui abriendo puertas, pero solo había lavabos. Pensé que nos encontrarían en ellos, por lo que subí a la segunda planta y me escondí bajo la cama con mi niña.

Sentí que alguien se acercaba y desperté asustada.

pollo

En este sueño aparece una gran cantidad de referencias a la comida, que generalmente simbolizan aspectos relacionados con los sentimientos o el alimento del alma o de nuestras capacidades. La carne representa la parte más importante de algo, y el huevo, la creatividad o algo de lo que más adelante obtendremos frutos. Y dado que lo cocinas todo junto, se da por entendido que hablamos de pensamientos que están relacionados entre sí. Es decir, estás trabajando duro en algún aspecto de ti, tal vez relacionado con la creatividad, que supone el centro de tu poder o de tu vida ahora mismo y de lo que conseguirás sacarle partido cuando llegue el momento.

Te encuentras cocinando todo eso cuando aparece un grupo de gatos, se cuela en tu cocina y te roba tu comida. Parece ser que atraes a personas maliciosas que intentan quitarte aquello por lo que tanto has trabajado. Entonces entra tu suegra peleando contigo. Los conflictos en la cocina suelen reflejar la imposibilidad de aceptar ese alimento espiritual del que te hablo, y que tu suegra remarque que tu cocina está sucia indica que está implantando en ti (tu suegra o quien tengas en tu vida por “obligación” y no porque la hayas escogido tú) ideas nocivas para tu bienestar. La suciedad simboliza esos malos pensamientos que te impiden ser feliz o darte a ti misma el valor personal que mereces.

Por otro lado, está el viaje a Brasil. Me comentaste que eras brasileña, así que este traslado podría estar indicando la necesidad de escapar, de volver a tus raíces, de que tal vez no te veas a gusto en tu vida actual, como si no sintieras tu entorno tuyo de alguna manera. En realidad, no viajas, huyes. Y no tienes maletas porque no estás preparada para volver atrás. Te das cuenta de que allí también hay conflictos y debes seguir huyendo.

Cuando te enfrentas a ese niño diciéndole que no puede dispararte muestras mucha valentía. En los sueños, sobre todo en cuestión de tiroteos y conflictos con armas, las personas que te atacan o amenazan con hacerlo son parte de ti, partes a las que te enfrentas, que se rebelan contra tus pensamientos o que te intimidan. En el momento en el que llegas a hablar con ese niño y consigues que él no te haga daño estás mostrando que, aunque temas esa parte de ti (tal vez él esté representando tu infancia, debes pensar bien de qué aspecto podríamos estar hablando) e intentes esconderte, a la hora de la verdad, lo tendrás controlado. Esto es muy positivo, aunque mejor sería quitarle el arma y no huir de él. Por supuesto, es complicado que en un sueño así fueras capaz de hacerlo, pero si cada vez que duerme te acuestas pensando en que nada ni nadie puede herirte, es probable que en el próximo enfrentamiento tú mantengas todo el control.

Corres a una tienda que, al parecer, es de tu madre, que aquí puede representarse a sí misma o a tu parte más madura y responsable. Esto me indica que, cuando necesites ayuda, acabarás recibiéndola de ella (de tu madre o de tu parte razonable), o es a quien escucharás cuando tengas que elegir entre varias opciones. Tomarás sus consejos si dudas. O al menos esa es la idea, porque vemos qué pasa con la comida nuevamente.

Te dicen que tengas cuidado con la que está en el horno, que podría quemarse, pero está congelada. Esto representa los avisos de tu subconsciente para expresar cómo se comportan tus sentimientos por dentro (el horno representa el estado de nuestro corazón). Según parece, una parte de ti teme que tus emociones quemen esa parte importante de tu vida y por ello has acabado congelando tus sentimientos, para que no te afecten. Aquí tu subconsciente te está indicando que debes desbloquear tus emociones, el miedo de dejarnos llevar por ellas no puede dominarnos. No es cuestión de apartar lo que sientes de tu día a día y hacerte la fuerte, es cuestión de enfrentarse a esa rabia o a esos miedos que sentimos para que no puedan interrumpir nuestra vida.

¿Recuerdas lo que te decía más arriba sobre elegir entre varias opciones? Pues esto se ve reforzado en todas las puertas que te encuentras cuando buscas esconderte. Buscarás un lugar donde sentirte segura, te toparás por el camino con un montón de oportunidades, pero ninguna te parecerá adecuada. Cobijarte bajo la cama podría indicar que necesitas un descanso o que buscarás refugio en tu matrimonio, ¿era una cama individual o doble?

En cuanto a la sensación que me comentabas de sentir mucho miedo al despertar, es lógico, porque según refleja este sueño, tu interior se encuentra perdido y angustiado porque no sabe qué camino tomar. Ese estado en realidad es normal, todos hemos pasado alguna vez que otra por ahí, y más de una vez volveremos a encontrarnos en esa situación; por eso te digo que encontrarás la respuesta que buscas, darás con la puerta adecuada, que no debes temer a equivocarte. Confía en ti misma y en tus capacidades, haz lo que consideres lo mejor para ti y tu familia, y si al final sale mal, no te preocupes, busca otra solución y continúa, pero no te des por vencida nunca.

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