Soñar con… Cambio

Continuación de Soñar con gatos.

De repente, tomé un atajo por un callejón pequeño y salí en el norte de Marruecos. Se trataba de una zona que conozco, un prado con un río al lado, muy cerca de mi ciudad natal.

Vestía ropa blanca (camisa y traje) e iba conduciendo hasta que la niebla no me permitió avanzar. Así que paré el coche para salir a investigar, y en lugar de encontrarme con el paisaje que esperaba, vi muchísimos edificios y residencias, con tan solo hueco para pequeñas carreteras cubiertas de una fina capa de nieve. Sentí muchísima pena al ver cómo había cambiado todo.

Paseé solo por las calles, no conocía a nadie y a nadie le importaba mirarme. Eran robots, personas sin sentimientos, sin expresividad en la cara.

Recuerdo que me comentaste lo habitual que te resultaba en sueños saltar de un continente a otro por medio de estos atajos. Sé que leíste con atención el significado.En tu caso parece favorecer lo que te expliqué, tu viaje o conexión con culturas muy diversas. Así, el hecho de soñar con que estás conduciendo, puede potenciar esto mismo que te digo. Un viaje alrededor del mundo, una visión general de la vida.

Si bien, soñar con un coche simboliza que estamos tomando el control de nuestra vida, eso es bueno. A veces soñamos con que alguien lleva nuestro coche, o que viajamos en la parte de atrás. Por suerte, esto no es lo que sucede. Sin embargo, el hecho de que la niebla te impida ver qué hay más allá de la condensación y esto provoque que salgas de ese coche, indica que algo te está llevando a bajarte de la vida, a hacer un alto en el camino para tomar una nueva perspectiva o para averiguar qué está sucediendo a tu alrededor.

coche-niebla

La niebla representa precisamente cierta confusión o incapacidad para ver claro nuestro camino. Tal vez no siempre sea así, pero parece ser que en la actualidad no tienes una visión clara de la vida, que las emociones están invadiendo un poco tu mente, como si la impotencia que te suponen determinadas circunstancias te estén llevando a un estado más emocional que racional.

Parece que temes el cambio. Temes que todo aquello que has conocido hasta ahora se vuelva diferente de la noche a la mañana, sin aviso y para acabar en algo que no te agrada. Me comentas que ese paisaje ya no está, y que en su lugar, hay civilización, urbanización y robots. Esto puede reflejar una de dos: o cómo te hace sentir el que cada vez existan menos parajes naturales (conexión con la Madre Tierra, instintos puros, procedencia, equilibrio, paz) y más edificios y sociedad (estrés, polución, robotización, falta de sentimiento, corrupción); o, por otro lado, tu miedo a cómo te esté cambiando tu vida actual, y esto puede ser porque ese lugar está próximo a tu ciudad natal, tu procedencia la has dejado atrás (puedo suponer que por trabajo, ya que es lo más usual) y temes haber cortado ese hilo.

Según esta segunda perspectiva, te sientes nostálgico y te encuentras bloqueado por creer que tal vez, cuando quieras echar marcha atrás y volver a esa pureza (vistes de blanco) o sentimiento natural, a tu estado equilibrado, lo encuentres corrupto y desprovisto de alma. Que las personas con las que te encuentres no te reconozcan, que para ti sean desconocidos y que no tengan expresividad en el rostro, puede representar lo que digo acerca de la corrupción. El cómo te sientes viendo que la sociedad esté siguiendo un cauce al servicio de algo que lo domina, carente de sentimiento alguno.

Esto también puede expresar tu miedo a volverte uno de ellos, es decir, que el trabajo te absorba tanto, que tu naturaleza viva quede adormecida por las obligaciones. Esa fina capa de nieve puede apoyar estas ideas, ya que simboliza sentimientos congelados. ¿Es posible que últimamente te encuentres alejado de ti mismo o que temas que esto te suceda?

Es importante que comprendas que, aunque el trabajo sea nuestro sustento, es nuestra vida la que, precisamente, nos da vida. Desde luego, hacer lo que más nos gusta es a lo que todos aspiramos, pero algunas personas olvidan esto por el camino cuando se le presentan oportunidades que creen que no pueden rechazar porque si no estarían siendo desagradecidos. Sin embargo, la única forma de aportar algo positivo a este mundo para volverlo algo mejor es sentirnos satisfechos con lo que hacemos. Es un conflicto moral normal, así que el verdadero objetivo sería encontrar un equilibrio entre lo que nos gusta y lo que nos aporta ese sustento que necesitamos.

Si algo en tu vida está llevándote a tomar decisiones que no te convencen del todo, tu subconsciente lo seguirá reflejando en tus sueños, porque recuerda que es él quien vela por nosotros, es nuestro mejor amigo, quien nos tira de la oreja cuando nos desviamos de nuestro camino o quien nos apoya cuando más necesitamos de nosotros mismos.

Siéntete vivo entre tanta cara absorta, el convencimiento individual de que podemos ser aquello que queremos es el primer escalón para convertir a la sociedad en un equipo sinérgico, equilibrado y feliz. Aférrate a tu positividad y espiritualidad y da de lado ese miedo a que todo pueda cambiar, porque solo lo hará si tú decides que tiene que hacerlo.

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