Soñar con… Antigua casa

Soñé con mi antigua casa. Allí viví desde los diez años hasta mi adolescencia, lo recuerdo como una etapa bonita, pero después la vendimos.

En el sueño quería ir allí, pero no podía porque estaba rodeada de agua. En aquel mar, las olas iban y venían con fuerza, aunque no se trataba de olas grandes, sino de las que se ven en la orilla de una playa. Sin embargo, cuando estaba bravo, veía la espuma y las pequeñas olas rompían con las paredes.

Yo intentaba llegar a la casa, pero aquellas olas me lo impedían, chocaban tan fuerte contra mí que creía que podían llevarme. Para evitarlo, corría lejos, así conseguí que no me arrastrasen. Sí me mojaron los pies, y cuando esto sucedió, sentí miedo por si me alcanzaban.

El mar en este sueño será interpretado como una acumulación de emociones, un mar de sentimientos. Las olas representarán los vaivenes de esas emociones, siendo la intensidad de las mismas un reflejo de la cantidad o importancia de los altibajos emocionales que estás soportando.

casa-mar

Tu objetivo en el sueño es alcanzar esa casa, un hogar en el que viviste una buena época. Entre los diez y los dieciocho años pueden presentarse momentos difíciles, pues el cambio de niño a adolescente supone habitualmente una suma de responsabilidades abrumadora y una mayor consciencia de la vida en general. Por ello, la adolescencia suele ser dura; sin embargo, las recuerdas como buenas vivencias las allí tenidas. Esto me indica tu necesidad de volver a esa época, pues aunque los cambios de los que te hablo suelen suponer un choque brusco de realidad, la adolescencia no es nada comparada con la edad adulta, donde las personas son cada vez más reales y las relaciones más complicadas.

Tener miedo a que el mar te lleve no hace más que afianzar este sentimiento. Temes que las emociones puedan contigo, que sean tan agresivas que acaben por llevarte a otro lugar.

También es importante señalar que, si hablamos de la adolescencia y las emociones, podría suponer que temes hallarte en un momento emocional inmaduro. Mojarte los pies está relacionado con tus pensamientos más firmes, al impedir que el agua (emociones) los toque, estás impidiendo que este oleaje de sentimientos te afecte.

Enlaces de interés:

Deja una respuesta