Los efectos de la Luna

«La Luna, ese punto blanco en la inmensidad azul». Este pensamiento me viene de una persona muy allegada a mí. Cuando se lo oí decir, sentí su fascinación y la inspiración que la llevó a sentirlo y a expresarlo. Yo también vi aquella estampa y asumí tanto la grandeza de sus palabras como la del momento aquel. Era cierto, la Luna brillaba alta y grande, resplandecía en una oscuridad que no tenía fin. Jamás olvidaré esa frase, ya que ninguna otra es capaz de transmitir esta emoción.

¿Por qué nos fascina tanto la Luna?

No es necesario que nos atraiga la astrología para que la Luna ejerza en nosotros esa hipnosis casi obsesiva. La Luna es misterio y poder. La Luna, ciertamente, es poder.

luna

Y de esto quiero hablaros hoy, de los efectos que tiene en nosotros y en nuestras capacidades, de sus fases más extremas y principales, y de lo que debemos tener en cuenta de cara a nuestra espiritualidad.

A modo de lección básica, la Luna tiene cuatro fases: nueva, creciente, llena y menguante. Como decía, sus extremos son las etapas más potentes y en las que nos vamos a centrar.

Es importante que comprendamos que todo está compuesto de un modo dual, o al menos la mayor parte de nuestro entorno. Así, casi todo pertenecerá a una cara u otra, pero de la misma moneda. Por ello, luna nueva y luna llena serán de efectos contrarios cuando tengan lugar.

Conociendo a una sabremos qué sucede en la cara opuesta. Aun así, os explicaré brevemente en qué consiste cada una.


Luna llena:

La plenitud de esta fase nos lleva al aporte más positivo de nuestras capacidades y de las posibilidades espirituales que nos rodeen. Y con esto no me refiero a las energías que visitan este mundo desde el más allá, sino a nuestra mentalidad espiritual, a nuestra conexión tanto con nuestro yo como con el Universo.

Es el momento adecuado para desarrollarnos, nos sentiremos más inspirados, conseguiremos nuestros objetivos de un modo más eficiente, potenciaremos toda nuestra personalidad.

Aunque hay que tener en cuenta algo. ¿No se dice que la Luna llena vuelve loca a la gente? Por un lado puede ser cierto, y es que si esas personas tienen como rasgo predominante la ira, por ejemplo, será esta cualidad la que se vea intensificada.

Por su parte, seducción y sexualidad se verán asimismo afectadas.

Durante la Luna llena encontraremos la “buena magia” de nuestro lado, por lo que los rituales para atraer la buena fortuna y la iluminación espiritual serán más efectivos si son realizados durante esta fase lunar.


Luna nueva:

Por contra, esta fase será la relacionada con las malas energías, con la consecución de objetivos nocivos, con las propuestas malignas y el bajón en las buenas capacidades. Es decir, si hablamos de “magia negra”, maldiciones o espiritismo, esta fase es la más potente para realizar rituales si lo negativo es la meta a alcanzar.

Del mismo modo, si queremos eliminar de nosotros un mal hábito y para ello realizamos algún tipo de llamamiento, este también será el momento más adecuado, no la Luna llena. Aunque el propósito sea noble, lo que queremos conseguir es eliminar una parte de nosotros, y eso, en cierto modo, se basa en el rechazo y la purificación.

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