¡Fuera de aquí, monstruo!

Las pesadillas aparecen en la infancia, como se comentó en Buenas noches, señor monstruo, aunque no en todas las personas se hacen especialmente duras o las acompañan hasta la edad adulta. Quienes sufren de estos sueños nocturnos suelen tener una personalidad tímida, temerosa o desconfiada, aunque no necesariamente son estas las características de todos los que las sufren.

Sobre todo, si hablamos de quienes acumulan un número importante de ellas o los que solo sueñan en forma de pesadilla.

Os explicaré:

  • En qué consisten.
  • Por qué tienen lugar.
  • Cómo solucionarlo.

En qué consisten:

Las pesadillas siguen siendo sueños al fin y al cabo. Es decir, no hay que verlas como casos graves porque no lo son, simplemente se trata de sueños incomprendidos. Nada más.

Teniendo esto en cuenta, hay que saber que estos malos sueños se alimentan del miedo y de la angustia. Le sucede a personas que, desde muy niños, tuvieron miedo a dormir por el hecho de sumergirse involuntariamente en estas pesadillas. Sabían que, tras cerrar los ojos y relajarse, aparecerían de nuevo esos monstruos que parecían disfrutar torturándoles. Estos monstruos son solo personajes creados por su subconsciente para expresar el mismo miedo que tienen al hecho de soñar con ellos. Es un bucle que hay que romper.


Por qué tienen lugar:

Estos malos sueños, sobre todo aquellos que se repiten una y otra vez, nacen de la necesidad de superarlos. Cuanto más miedo se tiene a enfrentarse a ellos, más difícil resulta eliminarlos de nuestra mente. Por suerte, ya en la edad adulta, dado el grado de madurez que nos otorga el crecimiento y conocimiento de aquello que nos rodea, somos capaces de superar estos obstáculos.

Las pesadillas se han convertido, para estas personas, en el lenguaje común que tienen con su subconsciente. Como él solo conoce esta forma de hablar, usa normalmente estos símbolos monstruosos para comunicarse con el estado consciente. Lo que hay que hacer entonces es cambiar este lenguaje.


Cómo solucionarlo:

¿Cómo podemos cambiar la forma en la que nos comunicamos con nuestro subconsciente?

Empezamos por el hecho de que, al tener miedo a soñar con pesadillas estamos predispuestos a ellas. La mente funciona por convencimiento. Si creemos que somos capaces de algo, poco podrá impedírnoslo. Así, lo que debemos hacer es hablar con nuestra mente y pensar en cambiar al monstruo por un personaje que nos transmita mayor seguridad; el entorno oscuro o rojo por uno más alegre y vivo; las sombras por rostros sonrientes; las olas salvajes por un mar en calma y una toalla en la arena. Etcétera.

Si durante el estado consciente pensamos en el monstruo como un personaje más al que no debemos temer y le colocamos un babero rosa, por ejemplo, durante el sueño habremos convertido el miedo en valentía y fuerza. Si lo que tememos es que nos asfixien, debemos respirar, porque NO ES REAL.

Es importante irse a dormir con esta idea. Pero sobre todo, ser conscientes de que los sueños son reflejos de nuestros sentimientos; si somos capaces de enfrentarnos a lo que más tememos ya jamás volveremos a hablar con nuestro subconsciente por medio de estas figuras temibles.

La meditación puede ayudaros mucho.

shiva

Enlaces de interés:

  1. #1 Edilia Hernandez Herazo dijo:

    12 agosto 2016 a las 5:02 pm

    Quisiera saber el significado de soñar con alguien que tiene barriga pero hecha de papel

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